Logística inversa del embalaje

El transporte y movimiento de productos exige embalajes: cajas, bolsas, palés, botellas. Una vez cumplida su función, el usuario no tiene interés en el embalaje. Gestionar ese flujo de retorno es un problema logístico en sí mismo, con costes reales y consecuencias medioambientales.

El problema: soportes vacíos que no desaparecen

El embalaje es necesario para llevar el producto de A a B. Pero en B, el producto ya llegó y el embalaje sobra. El destinatario —ya sea un supermercado, un almacén o un consumidor final— necesita deshacerse de él. Y lo que sobra en un punto es lo que falta en el punto de origen.

La caja de cartón

El supermercado desensambla la caja para ponerla en el contenedor de reciclaje. En la fábrica, hay que comprar cajas nuevas para el siguiente envío.

El palé

En el punto de destino quedan palés vacíos apilados ocupando espacio. En la fábrica de origen, los palés escasean. El palé vacío tiene que volver.

El big bag

La bolsa industrial vacía ocupa muy poco espacio plegada y se puede retornar fácilmente. Una de las ventajas de las bolsas frente a las cajas.

El usuario no tiene interés en el embalaje sino en el producto. Eso genera una presión constante para que los embalajes sean lo más baratos posible, para desecharlos sin culpa.

Las cuatro estrategias

No existe una solución única. La estrategia óptima depende del tipo de soporte, el volumen, las distancias y el coste de cada opción:

EstrategiaDescripciónCoste adicionalEjemplo
ReutilizableDiseñado para múltiples ciclos de uso. Se recupera, limpia y reutiliza.Mayor coste inicial + logística inversaPalés CHEP, cajas KLT del automóvil
ReciclableDiseñado para reciclaje al final de su vida. Se destruye y transforma en materia prima.Gestión de residuosCajas de cartón, film de polietileno
RetornableSistema organizado de recogida y redistribución por terceros (pool).Coste de operación del poolPool CHEP, Logifruit, IFCO
ReducciónDiseño más ajustado al producto para minimizar el volumen de embalaje desde el origen.Inversión en ingeniería de packagingAmazon Frustration-Free Packaging
Las cuatro estrategias no son excluyentes. Un embalaje puede ser a la vez reciclable (si no retorna) y retornable (si hay un pool organizado). La decisión depende del análisis de costes de cada opción en cada contexto.

El proceso de logística inversa

Cuando el soporte es reutilizable o retornable, se genera una cadena logística inversa con sus propios costes y complejidad:

1
Recoger

Del punto de destino donde quedó el soporte vacío

2
Limpiar

Especialmente crítico en alimentación (contaminación cruzada)

3
Inspeccionar

Y reparar los soportes dañados o retirarlos si no son aptos

4
Plegar / compactar

Para optimizar el transporte de retorno (cajas plegables, bolsas)

5
Redistribuir

Al siguiente punto de llenado donde se necesiten

Esta cadena la gestionan los pools de palés y cajas (CHEP, LPR, Logifruit, IFCO), que actúan como operadores logísticos especializados en soportes vacíos. Ver Pallet Pooling en Soportes.

El problema específico de la caja

Las cajas tienen un problema que no tienen las bolsas, los flejes ni las bandejas: la caja vacía ocupa el mismo volumen que la caja llena. Transportar cajas vacías es tan caro como transportar cajas llenas en términos de espacio.

Solución 1: cajas plegables

Se pliegan cuando están vacías y se despliegan en el punto de uso. Resuelven el problema del volumen de retorno. Inconvenientes: son significativamente más caras que las rígidas y requieren mantenimiento continuado. Muy usadas en automoción (KLT plegables).

Solución 2: cajas encajables

Se meten unas dentro de otras cuando están vacías, reduciendo el volumen a una fracción. Más baratas que las plegables pero con menor reducción de volumen. Habituales en cajas de plástico de hortofrutícola.

Las bolsas —desde la bolsa de plástico al big bag— no tienen este problema: plegadas, ocupan casi nada. Es una de las razones por las que en determinados sectores se prefieren las bolsas a las cajas para el transporte a granel.

El flujo inverso a escala global

El desequilibrio comercial entre Asia y Occidente genera uno de los fenómenos logísticos más llamativos: los contenedores marítimos vacíos que tienen que volver desde Europa y América a los puertos asiáticos donde se originaron los productos.

"La existencia de contenedores vacíos volviendo desde Occidente a Asia justifica que se llenen con cualquier tipo de carga de retorno —incluyendo residuos reciclables que de otro modo no serían transportados—. El desequilibrio de flujos genera, de forma colateral, flujos logísticos que de otra manera no existirían."

Este fenómeno tiene consecuencias prácticas: el coste del flete de un contenedor lleno de Shanghái a Rotterdam es muy superior al coste del retorno vacío, porque hay más demanda de transporte en un sentido que en el otro. Cuando ese contenedor retorna, cualquier carga —aunque sea de poco valor— es rentable para el naviero.